Bueno, se realizó el III Congreso Centroamericano de Filosofía en Guatemala en conmemoración de que UNESCO nos nombró "Guatemala Capital Mundial de la Filosofía 2012", obviamente por el Oxlajuj Baktún puesto que el tema giraba en torno a la filosofía de los pueblos. Hubo excelentes expositores: Enrique Dussell, Hugo Biagini, Ana de Miguel, Alejandro Serrano, Rubén Quiroz, Edgar Montiel, Manuel Salazar Tetzagüic; Edgar Morin y Raúl Font Betancourt no pudieron llegar. Ahora, si se dieron cuenta de la lista, por lo menos los del panel de clausura del congreso, se darán cuenta que básicament hay 10 invitados, de la cual una (1) es mujer, y feminista. Ella inicia preguntándole a la audiencia
¿Y si yo no estuviera aquí?
La respuesta sería "sólo habría hombres". ¿Por qué estoy sola? - siguió- Y, si la filosofía es amor a la sabiduría, es que las mujeres no amamos la sabiduría? La razón por la cual "las mujeres no han tendido una participación abrumadora en la filosofía" (y en la ciencia for that matter) es la exclusión del patriarcado de todo lo que no sea sexo y multiplicación de la especie. La misma Ana dijo que podía escucharse fastidioso (ya va a hablar de feminismo) pero es por la sed de equidad y por la profundidad del agravio. Porque "borrar" o redireccionar más de mil años de subyugación al proyecto patriarcal de dominación, para saciar la sed de inequidad en todo ámbito y la violencia provocada por ello y ejercer nuestro derecho de ser cómo y lo que nosotras queramos, es necesario hacer ver nuestras costillas saliendo del cuerpo famélico, para hacer ver el abuso debemos mostrar nuestras cicatrices. Una persona me preguntó una vez, con una cara de desagrado y los ojos casi abiertos, yo haciendo mi habitual y franca crítica (muchas veces con ejemplos grotescos o políticamente incorrectos) y mi voz resonante, porqué yo tenía que decir las cosas de esa manera. Yo le contesté algo así como: porque de otro modo no me escucharías, si no alzo la voz y hago que te detengas y mires lo que estás haciendo (prácticamente la cagada que te estas echando) no vas a entender por qué no funciona lo que haces. La verdad, se necesita una cachetada para ver la realidad de los demás, para despertar y deshacernos de la miopía por lo menos por un momento. Para ver la historia de la exclusión hay que hacer que la gente se detenga y no pueda ver para otro lado y así tomar la desviación hacia la incusión. Que no es una cosa sólo de mujeres, es cosa de todas formas de discriminación, de separación y alienación de los y las otras y de mí mismo. Un chiste o un comentario sutil no serían suficientes...Ay, qué gracioso, nos han excluido y quieren seguir excluyéndonos del mundo de los humanos pensantes y actuantes... Y esto ha sido reproducido también por los filósofos "pre modernos", y seguro hay quienes aún lo hacen, y los reyes y los políticos y los curas y los padres de familia y los esposos y los hermanos y los hijos; ninguno quería que nos educasen, que aprendiéramos que hay humanas así como hay humanos y que quisiéramos dejar la casa, la escoba, el azadón o la cama y agarráramos un libro y tinta o herramientas o microscopios. Todo esto tiene evidencia escrita y empírica que ha perdurado a través de los siglos y los siglos. Y sí, ahora tenemos derechos individuales y políticos, pero aún no se ha comprendido el sentido, aún hay exclusión de todo tipo y proyectos proyectados; por ejemplo, ya se ha legalizado el "requisito" en muchos ámbitos de que haya 50/50, mitad hombres y mitad mujeres, pero que se llena como eso, un requisito. Si los hematomas y los gritos y la sangre no hacen que el o la abusadora se detengan ¿porqué un comentario grisáceo, pequeño y mediocre lo haría?


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